1/29/2007

Lunes

Lunes 29 de enero, en el horizonte 4 horas para escribir:


Llevo dos semanas trabajando, en la Eliana , en el uno uno dos, emergencias de la Comunidad Valenciana , trabajo como operador de sistemas , lo que es lo mismo , me siento en una butaca un poco incomoda, de las 24 horas diarias solo un par , como mucho , esta desabitada la susodicha. En mi mesa hay dos monitores en uno coloco las aplicaciones para monitorizar el sistema, ?Big brother?, que es una interfaz Web con información sobradamente detallada de todas las maquinas conectadas al servidor Coordcom, unas 200 en total, y un syop que no es mas que una consola de coordcom , con la orden ?ala m? ejecutada que me muestra los posibles errores del sistema y de las maquinas a el conectadas, la otra pantalla es mi espacio de trabajo.

En mi mesa hay teléfonos, tres en concreto, y botellitas de agua vacías, seis en concreto, una grapadora, unas tijeras, un cable usb en un precinto sin abrir, una disquetera de hace 25 años unos auriculares coordcom que son muy bonitos, y muchas hojas desastradas, yo no las organizo porque no me da tiempo, que sino?.

1/02/2007

Olivera

Nuevo año , esperemos por lo menos lo que nos dio el anterior.
El tiempo pasa y las cosas cambian , puedes creer que no, que hay cosas fijas, pero eres tu el que mira siempre desde el mismo lado , a la misma hora , mismo ángulo.

Las centenarias oliveras que tras su cotidiana centinela rasgan el yeso de la era, son ya monumentos históricos , fueron plantadas y crecieron con el único fin de dar sombra pero al mirarlas te devuelven la mirada, la misma que se posó en el 37 en la chaqueta de aquel rojo que vino en busca de un parroquiano vecino. 70 años después un inmigrante sudamericano utiliza sus ramas como perchas , en una bolsa guarda una fiambrera con la comida, una manzana y una botella de agua , en otra rama deja colgando su camiseta.

Coge un ya familiar pico y les roba el yeso a las oliveras , el sol sube y el trabajador de pragsa vacía la fiambrera con avidez , sentado con las piernas estiradas y la espalda apoyada en la blanca camisa de una de nuestras amigas , una hora mas tarde dejará su mancha tras de sí.

Al agujero le sucede el cemento , una mujer mayor que las a cuidado desde joven se afana en devolverle el digno blanco a nuestra olivera, con mucho amor después de su pasado siempre común y su trágico futuro que parece inevitable.

La olivera observa triste la mella que causa el tiempo en su amiga y se afana en infundir energía a sus olivas con la ilusión de poder transferirse la, pero su amiga ya no pica sus fuertes olivas.

Dos angelitos ya caminan entre ellas felices una nueva ilusión para las oliveras que de todas maneras ya se resignan a no poder verlas crecer pues ya saben su futuro en manos de los especuladores