3/13/2006

capitulo 3 Josef

Capitulo 3 ATARDECER



"Algunas tardes mirando el atardecer , me pregunto si soy el Único capaz de percibir esos colores, nunca he visto aglomeracIones de gente viendo un atardecer , no conozco otro espectáculo que merezca mas la pena."


Dolorido había pasado hasta las primeras lluvias reposando en la cueva, buscando su restablecimiento, siendole este esquivo.


Sentía un dolor que nacía tenuemente en su estomago, con la primera mirada del día y se extendía por su cuerpo al compás del tiempo.


Camino del sueño sufría un doloroso temblor que conseguía agotar su cuerpo antes de dejarle dormir pesaroso .


Al principio sintió curiosidad por esta enfermedad nueva y desconocida, los dolores le parecieron placenteros y fácilmente soportables pero su prolongación acabo por hacer mella en él.


Buscando la comodidad y las condiciones óptimas para su restablecimiento se desplazaba por la cueva según humedad y temperatura, pero la situación no mejoraba.


Con la primera lluvia afronto la necesidad de volver a lugares mas secos, ya que las cavernas filtraban agua y pasaban corrientes por su interior en su viaje hacia el lago.


Una mañana dominado por la desquicia se embarcó a la vuelta de lo que el sentía como su casa, Caminaba de manera cansada, arrastrando un petate que parecía haber engordado inexplicablemente, quizá de manera proporcional a como había adelgazado Josef, se sentía triste y miraba ansioso camino adelante.


Alarmado por la inacabable marcha , tenia la sensación que ya debiera haber llegado a su destino .


Caminaba con la cabeza gacha, por lo que no pudo adelantarse al tropiezo con la anciana que ocupaba un espacio por el cual había intentado pasar el .



  • Perdone anciana, dijo Josef casi sin resuello, andaba en la parra.


  • Tranquilo hijo, descansa un poco que pareces cansado. toma un poco de vino , dijo ofreciéndole una raída bota.



Mientras bebía se dejo caer al suelo y cerro los ojos, su peso le recordaba lo agotado que estaba, empezaba a asustarle su estado.



  • Vienes del lago ? pareces enfermo, cuentame hijo lo que te pasa, por vieja yo conozco no pocos remedios .


  • No se que tengo, jamas me había pasado antes , desde que me levanto siento malestar, no duermo bien, siento una angustia dentro de mi que crece a lo largo del día , no me apetece comer ni pasear, es un dolor distinto al que sientes al golpearte con algo.


  • Quizás sientas tristeza, has perdido a alguien?


  • No entiendo que quiere decir anciana.


  • Has perdido a alguien cercano a ti ?, una mascota quizá, no echas a nadie ni nada de menos?, por los síntomas que tienes parece que el mal esta aquí , dijo la anciana mientras señalaba la testa de Josef


  • Josef miro a la anciana extrañado, mientras se recorría con las manos la cabeza en busca de heridas superficiales.



La anciana soltó una fuerte carcajada volviendo su tono a su remota juventud . Sentir tristeza no es algo físico es un sentimiento del cual eres consciente de que has perdido algo , o no tienes algo que añoras- Dijo la anciana



  • No anciana, no siento tristeza.


  • Quizá sea que te has enamorado, dijo con cara casi burlona.



Josef estuvo un rato pensativo,


  • Lo siento anciana no entiendo muy bien lo que usted dice.


  • Tranquilo hijo, muy poca gente entiende el amor, si es que hay alguien.


  • Entonces porque dice que es eso lo que me pasa.


  • Por que quizá sea la enfermedad que todos desean padecer. estaba bromeando joven.


  • Y que hace eso del amor? .


  • Se juntan unos con otros, muchos simulando esta enfermedad, y crean una intima relación muy especial, con unos sentimientos muy intensos , yo te diré que jamas la he padecido y no creo que exista , es otra mentira echa por el mentiroso de los dioses.



Josef la escucho sin entender lo que le decía , solo se dio cuenta de como su voz había cambiado y parecía como mas apagada , como decepcionada.



  • Gracias por el vino , ya me encuentro mejor, seguiré mi camino que ya se me ha hecho demasiado largo.


  • De nada joven , por cierto que no estaría de sobras que acudiese al medico a que le revisara, le deseo buena suerte.


  • Igualmente anciana.



Prosiguieron ambos sus caminos , Josef con los dedos vibrando por el vino y una idea en la cabeza , no tardar en llegar , su mente quedo en blanco una eternidad , lo que duro el ultimo tramo .



Al llegar a la cima de la colina se desplomo sobre la espesura de unos matojos que el conocía con el nombre de ?borró?, espigado era un matojo muy plástico , deformaba con el peso de su cuerpo sin llegar a romperse, clavándose sin demasiadas ganas pero con bastante presencia , supo donde estaba por la inclinación del suelo.


El familiar olor y la presencia solar ayudaron a que se quedara tumbado hasta lo que pudo ser un sueño.



Se despertó húmedo y frío el sol había huido y el estaba atrapado enredado entre matojos, quizá notase un cierto alivio , un tenue descanso , le duro lo suficiente para pasear un poco la colina y no advertir cambios en su ausencia , pronto iniciaron los tembleques, el estomago mas inquieto que antes si cabe, podría tener un bicho ahí dentro a juzgar por sus sensaciones, intento refugiarse en vano en la cabaña.



Hacia humedad así que encendió una hoguera y se tumbo al lado, mas tranquilo, recordó su encuentro con la anciana , no vivía muy lejos , y se cruzaban bastante a menudo, Josef le tenia mucho cariño, cuando la anciana iba con la cesta cargada el se la llevaba , sabia lo que sufría su espalda llevando peso , si pasaba cerca de la casa de esta , paraba para ver que todo estuviese bien.



Recordó lo que le había dicho de esa enfermedad llamada amor, notando que quizá tardaría bastante en poder conciliar el sueño, cogió el cilindro que le dejase el viajero, y se encamino a un recodo desde donde podía observar el poblado para investigarlo.



Todavía no había pasado tiempo desde la puesta de sol y la calles parecían hormigueros hambrientos , concentrándose podía escuchar el murmullo.



La gente iba tan deprisa que no valía la pena mirar por el cilindro, paso mucha noche hasta que los grillos dominaron el ambiente, menos gente caminaba por la calle, ahora si se pudo fijar en la gente que iba pasando, no le costo mucho darse cuenta, iban agrupados en parejas de hombre y mujer.



Vio salir de una puerta muy ancha a una pareja cogidos de la cintura , al doblar el recodo se apretaron contra la pared , por el cilindro pudo ver como juntaban sus bocas abiertas y sus manos recorrían sus cuerpos con fuerza , se mordían los cuellos y entrelazaban sus piernas sus movimientos eran muy violentos y estuvieron a punto de caer al suelo varias veces, se apartaron de la pared cruzaron el camino , a Josef le pareció que se tiraban al suelo, desaparecieron en las sombras.



A Josef la escena le había divertido e intrigado pero no conseguía entender que relación veía la anciana entre sus dolencias y el espectáculo que acababa de visualizar , aunque rememorar lo le ayudo a conciliar el sueño...